miércoles, 17 de agosto de 2016

El Ajuste que ya quisiéramos para nosotros... lo hace Maduro en Venezuela


El ajuste que queremos (en Venezuela)

Publicado: 13 ago 2016 20:38 GMT |
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La palabra ajuste está exageradamente tergiversada. 
El neoliberalismo se la apropió para ajustar el cinturón a la mayoría social. El sacrificio para los de siempre. 
Sin embargo, cuando se habla de ajuste para los que más ganan, entonces, el neoliberalismo mira para otro lado.
A pesar de las dificultades, la revolución bolivariana ha decidido hacer su propio ajuste. Un ajuste no neoliberal. 
Un incremento salarial del 50% para el salario mínimo (y para el resto de niveles salariales), aumento considerable del cesta ticket y un valor más alto para el calculo de la Tarjeta de Misiones Socialistas. 
Luego de este ajuste inclusivo, por ejemplo, el salario mínimo mensual pasa de 33.636 a 65.056 bolívares. 
Este es el tercer aumento salarial en lo que va de año. 
No es la solución a todos los problemas, pero sí ayuda a que el trabajador no se quede por afuera en medio de esta emergencia económica.
El chavismo demuestra así cuál es su camino. 
No opta por ningún ajuste excluyente. 
El objetivo es salir de esta situación, pero sin que nadie se quede atrás. No sirve de nada el bienestar macroeconómico a costa de mucho malestar microeconómico. 
La nueva decisión en materia de política salarial muestra la ruta. 
Lo mismo sucedió cuando el Presidente anunció que dos millones y medios de familias venezolanas no debían pagar el impuesto sobre la renta correspondiente al año pasado. 
Así se decidía estar al lado de los que menos tienen. 
El Estado de las Misiones Sociales también continúa resistiendo y mejorándose contra viento y marea. 
Un ejemplo de esto es que, recientemente, se ha aprobado un decreto que obliga a que el 60% de las utilidades netas procedentes del sector minero vayan a la inversión social.
Son muestras inequívocas de que el chavismo continúa sin negociar lo que ha sido su propia esencia: la justicia social. 
Pero esta vez no es únicamente una cuestión de justicia, sino también de buscar cómo reactivar la economía por la vía de fomentar la demanda interna. 
¿De qué sirve mejorar la capacidad productiva si no hay quien compre los productos? 
El ajuste al alza en precios por la vía liberalizadora, que pretenden algunos, sería optar por el camino contrario. 
En otras palabras, podría lograrse la estabilidad de la economía pero con una fuerte contracción del consumo y de la demanda interna y con alta exclusión.
No ha faltado quien ha hecho la crítica fácil en relación a la decisión: la subida de los salarios provoca inflación. 
Eterno mito neoliberal para justificar que el sacrificio ha de recaer sobre la espalda de los trabajadores. 
La inflación es un fenómeno más complejo que esa relación tan maniquea. Se han de contemplar las estructuras ineficientes monopólicas y oligopólicas que ostentan un gran poder de mercado. 
Para hablar de inflación en serio hay que discutir de tasas de productividad, del sector público, pero también del sector privado. 
Hay que estudiar la estructura de costes en detalle para cada bien. 
Además, se requiere abordar el factor de la distribución en la conformación de los precios. 
O los precios de transferencia que han provocado importaciones con precios muy por encima de las referencias internacionales. 
¿O por qué nadie habla de la tasa de ganancia como otro determinante del precio final? 
La inflación no es consecuencia de única variable. 
Es un combo que va más allá de la masa monetaria y del salario.
La Agenda Económica Bolivariana sigue en marcha reapropiándose de la agenda económica del país. 
La política laboral sigue siendo un pilar clave. Esto no significa que ya esté resuelto todo. Ni mucho menos. 
Aún resta seguir ordenando la economía, en materia tributaria, productiva, financiera, cambiaria, precios, subsidios, distribución. 
Pero algo queda claro: en Venezuela, mientras esté la Revolución Bolivariana, no hay doctrina del shock en contra de la gente. 
Todo lo contrario: salvar la economía es salvar a la mayoría.

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Si nos han de robar, 
que sean otros y no los mismos de siempre

Si como votantes, no nos escuchan
como consumidores, lo harán
boicoetemos sus empresas.
Llevamos las de ganar. 

Como acabar con la ESTAFA de las ELÉCTRICAS... de una puta vez pasando de los Vendepatrias del Bipartidismo

Ante el robo continuo y escandaloso por parte de las eléctricas y sus abusos en el recibo de la luz
propongo... 
actuar todos unidos como consumidores
contratando TODOS 
o en su defecto una gran mayoría,
  otra compañia eléctrica que no sea ninguna de estas dos (ENDESA - IBERDROLA) y cambiarnos a otra cualquiera de las muchas ofertas que existen hoy en día.

De tal forma que no les quede otra a las grandes que plegarse a nuestras demandas de una tarifa más justa y mucho más barata
o atenerse a las consecuencias 
de seguir con su estafa.

En nuestra mano está que siga este robo o cortar por lo sano para que no nos sigan mangoneando

ARMAK de ODELOT

Canción del Indignado Global

(solo pá Mentes preclaras 

libres de Polvo y Cargas)

Si me han de matar que sea,
 un Trump que de frente va

  no un Obama traicionero, 

que me venga por detrás.


Éstos del bipartidismo, 

a nadie ya se la dan

Tanto monta, monta tanto,

ser sociata o liberal.


Que harto me tienen sus cuentos, 

de crisis y guerras sin más

Cuando no hay bandera que tape, 

la ansia de un criminal.


Daños colaterales son, 

inocentes masacrar

si lo hiciéramos con ellos, 

no habría ni una guerra más.


Por eso pasa que pasa, 

que nadie se alista ya

a no ser que la CIA pague,
 
como al ISIS del MOSAD


A mí, que nunca me busquen, 

ni me llamen pá luchar.

Que yo no mato por nadie. 

Yo mato por no matar.


La paz de los cementerios 

es la paz del capital

Si soy rojo es porque quiero, 

en vida, vivir en paz.


Hoy tan solo mata el hambre, 

del rico por tener más 

Con el cómplice silencio, 

de toítos los demás.


Que preferimos taparnos, 

los ojos pá no pensar

O mirar pá otro lado, 

pensando que el mal se irá.


Creer que lo que a otro pasa, 

no nos tiene que importar.

Cá palo aguante su vela, 

repetimos sin cesar.


Éste es el mantra egoísta 

que rula por la sociedad

como si lo que le pase a otro, 

no te pueda a tí pasar


Más todo, cuán boomerang vuelve, 

al sitio de donde partió

y tal vez ocupes mañana, 

el sitio que otro dejó.


Mil pobres ceban a un rico, 

otros mil le dan jornal,

y otros cuantos dan su vida 

porque todo siga igual. 


Que no me coman la oreja, 

que no me creo ya ná

de sus guerras, sus estafas, 

ni su calentamiento global


Tan solo vuestras mentiras, 

esconden una verdad

que unos pocos están arriba 

y abajo tós los demás.


Da igual que seas ateo, 

cristiano o musulmán.

Solo los elegidos, 

el paraíso verán.


Hay medios alternativos, 

amarillos muchos más.

Unos más rojos que otros. 

Los menos, de radikal.


Más todos tienen su cosa, 

y a todos hay que hojear

Que comparando se tiene 

opinión más general.


Qué de tó aprende uno. 

Nadie tiene la verdad.

Ser más papista que el Papa, 

no es garantía de ná.


Solo creo en lo que veo, 

díjome santo Tomás, 

que el que a ciegas se conduce, 

no para de tropezar.


Y al enemigo, ni agua, 

ni nunca contemporizar

No dudes, tarde o temprano, 

siempre te la jugará.


No hay que seguir a nadie 

y a todos hay que escuchar.

Si tu conciencia te guía, 

de nada te arrepentirás.


Dá gusto ver a los ricos, 

pegarse por serlo más

mientras en eso se hallen, 

quizás nos dejen en paz.


Si te crees o no sus mentiras, 

a ellos les dá igual.

Con tomarlas por veraces, 

les basta para actuar. 


Que no me cuenten más cuentos, 

que tós me los sé yo ya.

Se demoniza a cualquiera

que no se deje robar.



No basta con ser un santo, 

sino ser de"su santoral"

Como la cojan contigo, 

no te valdrá ni el rezar.


Pensamiento único llaman. 

Anteojeras pá no pensar

más que en la zanahoria. 

El palo irá por detrás.


Si no crees en lo dictado, 

anti-sistema serás

Y por mucho bien que hagas, 

te van a demonizar.


Que no me coman la oreja, 

que a mí, no me la dan.

Que me sé todos sus cuentos 

y también, cada final.


Si de cañon, quieren carne, 

pál matadero llevar

que busquen a otro tonto, 

que este tonto no va más



No se ha visto en tóa la historia, 

otra estafa sin igual.

Que la madre tóas las crisis, 

que creó el capital


Y cuando tan ricamente, 

uno estaba en su sofá

Relajado y a cubierto, 

de inclemencias y demás,


te cortan sin previo aviso

el grifo de tu maná. 


Y te dejan sin tus sueños,
 
sin trabajo y sin hogar


y pá colmo y regodeo 

de propios y extraños, van

y te dicen como aviso

que al rojo no hay que escuchar


que son peores que el lobo,

del cuento y mucho más

y que si vas y los votas

toíto te lo robarán.



Si como votantes, no nos escuchan

como consumidores lo harán.

Boicoetemos sus empresas

Llevamos las de ganar. 


Si no queda más remedio

que dejarnos de robar

que sea otro y no el de siempre

tal vez así, aprenderá


No hay pan pá tanto chorizo,

dicen, cuando lo que sobra es pan.

Lo que no hay es un par de huevos
 
pá que no nos choriceen más.


Resultado de imagen de eladio fernandez refugiados suecia

Ellos tienen de tó

los demás, cuasi-de-ná

mas ellos son cuatro mierdas

y nosotros sémos más.


La próxima revolución 

contra las corporaciones será

y si ésta no se gana 

no habrá ninguna ya más.

Quien sepa entender que entienda

lo que digo es pá mascar

despacio y con buena conciencia.

Mi tiempo no dá... pá más


Armak de Odelot


Dicen: 

No será televisada, 

la próxima revolución.

Más como nadie se fía 

de lo que se nos dice hoy en día,

pasamos los días enteros, 

tumbados en el sofá

delante la caja tonta,

 por no perder el momento
del pase de la procesión 
que tós llevamos por dentro