sábado, 29 de abril de 2017

Tres meses de Donald Trump: más de lo mismo.... pero con menos vergüenza

Tres meses de Donald Trump: más de lo mismo


Ya pasaron más de tres meses de la asunción de Donald Trump como presidente de la primera potencia capitalista del mundo: Estados Unidos de América.
Nada ha cambiado. Si alguien había pensado que algo podía cambiar con su llegada a la Casa Blanca, se equivocaba de cabo a rabo. ¿Por qué habría de cambiar?
En todo caso, el discurso que levantó el magnate durante su campaña presidencial pudo hacer pensar –equivocadamente, por supuesto– en algún cambio coyuntural. 
Ante la actual crisis que vive la economía estadounidense, su propuesta apuntaba, al menos en la declamación, a un intento de renacimiento de la alicaída industria nacional.
Pero ahí viene el espejismo. 
Lo que está alicaído es el poder adquisitivo de la clase trabajadora estadounidense: 
sus empresas siguen prósperas, muy saludables, manejando el panorama con perspectivas de futuro. 
Si bien es cierto que, en términos técnico-contables, la producción bruta de China ha superado a la de Estados Unidos, el país americano sigue siendo aún el líder mundial, económica, política, tecnológica y militarmente.
De las más corpulentas empresas a nivel global, las once más grandes tienen su casa matriz en territorio estadounidense, siendo 54 de ese origen las más capitalizadas entre las primeras 100 de todo el planeta. 
Siguen manejando todos los dominios: 
petróleo (Exxon-Mobil, Chevron-Texaco), 
tecnologías de la comunicación (Apple, Microsoft, Google, Facebook, Hollywood), 
banca (Wells Fargo & Co, JMorgan Chase, Berkshire Hath-A), 
química (Johnson & Johnson, Procter & Gamble, Pfizer Inc.) 
y, por supuesto, industria militar (Lockheed Martin, Boeing, BAE Systems, Northrop Grumman, Raytheon, General Dynamics, Honeywell, Halliburton, General Motors, IBM. 
Todos estos capitales del complejo militar-industrial registraron ventas en 2016 por casi un billón de dólares, teniendo además incrementos desde 2010 de un 60%, por lo que para ellos, claramente, no cuenta la crisis económica).
Hay decadencia, y como ha sucedido con todo imperio en la historia, parece haber llegado ya al pico máximo de su expansión, habiendo comenzado su lento declive. 
Pero lejos está de ser un imperio derrotado: sigue marcando el ritmo en infinidad de aspectos. 
Inmediatamente después de terminada la Segunda Guerra Mundial, el país americano era la gran potencia capitalista dominadora de la escena
Única nación con poder nuclear en ese entonces, aportaba el 52% de todo el producto bruto mundial. 
En este momento ya no detenta el monopolio de la bomba atómica (al menos Rusia y China son sus rivales en paridad), y su aporte a la producción global ha descendido al 18%. 
Sin dudas, no sigue en expansión, tal como sucedió desde mediados del siglo XIX y durante todo el XX. 
De todos modos, aunque ya comienza a ser puesto en entredicho, su moneda: el dólar, sigue siendo en buena medida la divisa universal. 
Y el inglés, aún hoy, la lingua franca obligada. 
Hollywood, mal que nos pese, es el referente cultural del planeta, tanto como la Coca-Cola o el Mc Donald’s.
El proceso de globalización neoliberal, comenzado hacia la década de los 70 del pasado siglo, reconfiguró el mundo, y obviamente, también al sistema capitalista. 
La producción y la comercialización se hicieron absolutamente planetarias: 
una misma mercancía puede ser elaborada en cualquier parte del mundo con la misma tecnología y distribuida por todo un expandido mercado mundial. 
Los capitales privados aprovechan así las ventajas que le ofrecen los países más pobres, donde los salarios son más bajos y donde gozan de ciertos privilegios, como la exención impositiva, la debilidad o falta de regulaciones medioambientales y la escasa o nula organización sindical de los trabajadores. 
De esa forma, una empresa oriunda de un país rico y desarrollado abandona sus instalaciones allí para establecerse en alguna llamada “zona franca” del Tercer Mundo; así, abarata los costos de producción, pero no abarata el precio final del producto terminado. 
Y dicho producto ya no se comercializa solo de fronteras adentro en el país productor, sino en un mercado mundial. 
A partir de ese esquema, quien pierde es la clase trabajadora del país originario de los capitales. Los capitales no pierden sino que, por el contrario, ganan más aún.
Así considerado el mecanismo en juego, Estados Unidos se empezó a empobrecer relativamente: 
sus trabajadores se empobrecieron, porque en muchos casos se quedaron sin empleo. 
Las empresas siguen ganando monumentalmente. 
Ya vimos los datos de la industria militar: cada vez hay más guerras, por tanto, más armas. 
Y Estados Unidos provee la mitad global de esos equipos. Por tanto, no hay crisis para esas megaempresas.
Digámoslo con un ejemplo: lo que fuera la meca del automóvil, la ciudad de Detroit, en el estado de Michigan, para 1960 llegó a tener tres millones de habitantes, la mayoría ocupada en la producción automotriz. 
Con el proceso de reubicación, esas grandes empresas estadounidenses se trasladaron a innumerables puntos del globo en los cinco continentes. 
La clase obrera industrial de Detroit quedó en la ruina (esa es una ciudad casi fantasma al día de hoy, con apenas 300.000 habitantes), pero las megaempresas automovilísticas del país: General Motors, Ford, Chrysler, siguieron sus negocios. ¿Quién se empobreció? La clase trabajadora.
A partir de esa situación de empobrecimiento de la masa trabajadora (los votantes), el discurso efectista de Donald Trump durante su campaña levantó expectativas. 
Habló –como todo candidato en campaña que vende fantasías, pirotecnia verbal– de cambiar esa situación, haciendo que la industria retirada de suelo estadounidense volviera a territorio patrio. 
Sin dudas, esas encendidas promesas lograron su cometido: contrario a todos los pronósticos, Trump ganó las elecciones. Pero las empresas no volvieron… ¡ni van a volver!
En muy buena medida, su “caballo de batalla” para la campaña fue una encendida xenofobia, con promesas de expulsión de tantos hispanos que vienen a robar puestos de trabajo”. 
La construcción del muro (de la cuarta parte que falta, porque, de hecho, esa valla ya está construida en la frontera con México) y la deportación de miles de indocumentados latinoamericanos tiene, básicamente, un efecto propagandístico. 
La economía estadounidense sigue muy próspera para los capitales, pero para sus trabajadores difícilmente mejore. 
En realidad: no puede mejorar, porque el ciclo de crecimiento capitalista de Estados Unidos ya pasó
Ahora su consumo supera con creces a su producción, por lo que el país en su conjunto (población y Estado) viven del crédito. 
Son las divisas chinas y japonesas las que mantienen a flote el presupuesto federal de Washington; y son las tarjetas de crédito (con una deuda promedio de 5.000 dólares por ciudadano) las que mantienen las economías domésticas. 
¿Quién se beneficia de eso? Obviamente no los tarjeta-habientes, los trabajadores, sino la banca.
Como todo discurso efectista de un candidato presidencial en campaña que vende “espejitos de colores”, también Donald Trump dijo que no se involucraría en la guerra con Siria, y que enfriaría el siempre candente conflicto con Rusia, supuesto preámbulo de una nueva guerra mundial (para el caso: nuclear, por lo tanto, posiblemente la última).
Pero a poco tiempo de su asunción, vemos cómo el complejo militar-industrial sigue decidiendo las cosas. 
Los 59 misiles crucero disparados sobre una base militar en Siria o la “madre de todas las bombas” arrojadas recientemente en Afganistán, lo evidencian.
Ningún presidente de Estados Unidos –como ningún presidente en ningún país capitalista en ninguna parte del planeta– es el que decide finalmente las cosas. 
Grandes poderes le susurran al oído (o le gritan) lo que debe hacer. Esos poderes tienen nombre y apellido concreto: son esos megacapitales que se mencionaban más arriba. 
Y más aún: en la gran potencia americana, desde mediados del pasado siglo esos megacapitales están constituidos por lo que se llamó el complejo industrial-militar, la principal actividad económica actual de Estados Unidos (25% de su producto bruto). 
George Kennan, politólogo clave de Washington durante la Guerra Fría, dijo en 1997: 
Si la Unión Soviética se hundiera mañana bajo las aguas del océano, el complejo industrial-militar estadounidense tendría que seguir existiendo, sin cambios sustanciales, hasta que inventáramos algún otro adversario. Cualquier otra cosa sería un choque inaceptable para la economía estadounidense”. 
El día que un presidente osó querer detener la guerra de Vietnam, John Kennedy, como toda respuesta de esos “mandamases” recibió un certero balazo en la cabeza. Y la guerra de Vietnam, por supuesto, siguió adelante. 
Los 60.000 soldados estadounidenses caídos no se comparan con las ganancias obtenidas por ese complejo militar-industrial.
Ese adversario que debe ser inventado, por cierto, no deja de aparecer de continuo: el “terrorismo”, el “narcotráfico, o cualquier nuevo demonio que pueda darse en el futuro (los Estados canallas, las maras, los mosquitos transmisores del dengue, como en el Acuífero Guaraní en la triple frontera argentino-paraguaya-brasileña, la “dictadura castro-comunista de Venezuela”, etc., etc.). 
La industria militar, que ocupa directa o indirectamente a uno de cada cuatro trabajadores estadounidenses, no se detiene.
Las fantasiosas declaraciones de Trump previo a sentarse en la Casa Blanca hablaban de una “tranquilización” en la actual no declarada –pero real y efectiva– nueva Guerra Fría (35.000 dólares por segundo gastados en armamento a nivel mundial). 
Las recientes operaciones militares en Siria y Afganistán muestran la realidad.
Es de esperarse que no lleguemos nunca a una nueva guerra mundial con armamento nuclear. 
En tal caso, solo las cucarachas podrían contar qué sigue (si es que sobrevive alguna). Los capitales que dirigen el mundo son voraces, pero no locos. 
Seguramente se seguirá manipulando a la opinión pública, aterrorizando a las poblaciones y mostrando imágenes apocalípticas de un probable enfrentamiento atómico, aunque nunca se lleguen a oprimir los fatídicos botones del pandemonio. 
Pero la necesidad de “estar preparados para la hecatombe”, según la bien aceitada industria comunicacional capitalista, hace que la máxima romana siga vigente: si quieres la paz, prepárate para la guerra”. 
Y el complejo militar-industrial ganando millonadas.
¿Por qué Donald Trump iba a ser distinto? 
Quizá tiene un estilo distinto, diferente a la corrección política de sus antecesores; pero con tres meses ya quedó por demás de claro cómo son las cosas: ¡más de lo mismo! 
Así de simple. O de patético…
Nacido en Argentina. Estudió piscología y filosofía. Vivió en varios países latinoamericanos. También es investigador social y escritor. Desde hace varios años radica en Guatemala.
Visto en : Hispan Tv

La huelga contra las políticas neoliberales de Temer paralizó Brasil

La huelga contra las políticas neoliberales de Temer paralizó Brasil

El gobierno del golpista Michel Temer debió enfrentar una imponente huelga general, que muchos analistas calificaron como histórica. Los trabajadores protestaron contra el ajuste neoliberal llevado adelante por el presidente de facto. 
El mandatario impulsa un plan que incluye una reforma laboral, que ataca a los principales derechos de los trabajadores, y una modificación del sistema de pensiones, que eleva la edad jubilatoria de hombres y mujeres a 65 años. 
Estas medias se aplican en un contexto de privatizaciones, crecimiento del desempleo, congelamiento del gasto público en salud y educación, sumados al aumento de la pobreza y la indigencia.
La huelga paralizó todas las grandes ciudades de Brasil (Rio de Janeiro, San Pablo, Brasilia, etc.). 
No hubo transporte terrestre ni aéreo. Docentes, médicos y trabajadores de todos los rubros se sumaron al repudio contra el mandatario golpista y sus políticas neoliberales.
En diálogo con Política & Medios, el analista de política internacional Jorge Kreyness aseguró que 
“las movilizaciones que se dieron en marzo y el paro general del 6 de abril en Argentina, junto con esta huelga general en Brasil y otras luchas que se están dando en continente, son el signo de un despertar popular muy fuerte. 
Despertar que se da para enfrentar la instalación de la derecha y de las políticas neoliberales, que el imperio quiere imponer en la región”.
“Es una reaparición en la escena del movimiento popular y, en particular, de la clase obrera”, señaló.
Kreyness afirmó que “este paro masivo, sin dudas, representa un revés muy duro para el gobierno golpista de Brasil. Temer logró algo que no se conseguía hace muchos años: unir a todas las centrales sindicales, pero en su contra”.
Por último, y en relación al crecimiento de la figura del ex presidente Luiz Inacio “Lula” Da Silva, Kreyness remarcó que “es inevitable tener en cuenta que Lula va primero en las encuestas para las elecciones presidenciales y que la derecha está tratando de proscribirlo. 
Con la influencia que Lula tiene en el movimiento obrero y popular brasileño, sumando al desprestigio de Temer, se evidencia la debilidad del gobierno brasileño 
y, a la vez, se potencia la posibilidad de una nueva oleada de gobiernos populares, no solo en Brasil, sino en toda la región”.

COLOMBIA - Mientras los MEDIOS se cargan PROCESO de PAZ, el PARAMILITARISMO liquida líderes indígenas y sindicales

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Colombia: Mural gigante contra la ola de asesinatos de activistas sociales

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Como sucediera en la década de los 80 con los pactos entre el Estado y sectores de la guerrilla, la derecha colombiana vuelve a liquidar físicamente a los activistas sociales colombianos.

En el curso de los meses transcurridos del presente año del 2017, 31 personas (...)
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Como sucediera en la década de los 80 con los pactos entre el Estado y sectores de la guerrilla, la derecha colombiana vuelve a liquidar físicamente a los activistas sociales colombianos. 

En el curso de los meses transcurridos del presente año del 2017, 31 personas han sido muertas de forma violenta por agentes paramilitares o sicarios de la derecha.

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Ese es el motivo por el que artistas colombianos han pintado un gran mural de 30 m², en una de las arterias principales de Bogotá, en el que se denuncia la ola de crímenes que está teniendo lugar en ese país

De acuerdo con la información que proporciona la agencia española EFE, el grafiti es "un aviso, una advertencia, una llamada de atención para que el Estado ponga más atención en este tipo de asesinatos", dice Andrés Montoya, miembro del colectivo autor de la pintura y reconocido artista urbano.

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La obra, con una gran calavera en negro dibujada sobre un traje caqui de militar, alerta sobre "el peligro de muerte" que puede suponer formar parte de movimientos sociales de desarrollo rural, ser líder comunitario o participar en la consolidación de los acuerdos de paz entre el Gobierno y las FARC.

La iniciativa de la pintada nació en la plataforma de contenidos digitales ¡Pacifista!, un portal de la editorial VICE Colombia, que, desde hace más de tres años, está comprometido con la nueva fase del proceso de paz colombiano.

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El salto de la información digital a la realidad de la calle, según Camilo Jiménez, director de VICE Colombia, ha sido el motor de la propuesta.

"Tenemos un contador de víctimas en Facebook que tenía buena acogida entre la audiencia pero nos dimos cuenta que no tenía incidencia. Había que dar visibilidad al asesinato de líderes, pensamos que un mural era la mejor estrategia", explica.

Con la etiqueta #NiUnMuertoMás, la plataforma ¡Pacifista! quiere "llegar a todo el mundo" y sensibilizar sobre esta tragedia que supone el asesinato de un activista cada cuatro días.

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Colombia. 42 Líderes sociales asesinados en el transcurso de 2017

41 asesinatos a líderes sociales y defensores de Derechos Humanos se han reportado en lo corrido del presente año, según el Informe Especial “Sobre Homicidios de líderes sociales y defensores de Derechos Humanos e Integrantes de las FARC –EP y familiares” de la Comisión Nacional de Derechos Humanos Movimiento Político y Social Marcha Patriótica. Según […]
41 asesinatos a líderes sociales y defensores de Derechos Humanos se han reportado en lo corrido del presente año, según el Informe Especial “Sobre Homicidios de líderes sociales y defensores de Derechos Humanos e Integrantes de las FARC –EP y familiares” de la Comisión Nacional de Derechos Humanos Movimiento Político y Social Marcha Patriótica. 
Según Cristian Delgado, vocero del Movimiento Marcha Patriótica, el gobierno nacional no se ha manifestado frente a las investigaciones sobre los posibles autores.
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El Informe Especial del Movimiento Marcha Patriótica, que contiene 18 páginas y habla sobre la situación de derechos humanos en cuanto a seguridad y protección, expone que tan sólo en 12 días, entre el 14 de abril y el 25 de abril del 2017, se ha reportado el homicidio de 2 integrantes activos de las FARC –EP y el homicidio de 6 familiares de integrantes activos de las FARC-EP que se encuentran en zonas veredales.
El día de hoy 27 de abril, según Delgado, se recibió el reporte de un nuevo asesinato, del representante legal de un Consejo Comunitario de Mercaderes. Con esto, la cifra sube a 42 asesinatos en el transcurso del año.
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Las cifras respecto al asesinato de integrantes de las FARC y sus familiares, según Delgado, se concentran en el mes de abril, justo cuando hay un descenso de homicidios de líderes sociales y defensores de derechos humanos, existiendo un patrón común puesto que ocurren en zonas donde se ha denunciado presencia paramilitar. Los asesinatos se han presentado en Cauca, Antioquia, Córdoba, Chocó y Nariño.
No obstante, la Fiscalía General de la Nación no ha manifestado los resultados de investigaciones acerca de los autores de los asesinatos. “Persiste la negación del gobierno nacional sobre el recrudecimiento del accionar paramilitar en vastas regiones de la geografía nacional”, según el Informe Especial del Movimiento Marcha Patriótica. Delgado afirma que el gobierno además de negar, ha buscado otras posibles causas de los homicidios que se están presentando a lo largo y ancho del país.
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A pesar de que el Gobierno no ha considerado estos hechos como algo sistemático, Delgado afirma que hay un problema de connivencia entre grupos paramilitares y agentes de la fuerza pública, pues en algunos departamentos se han registrado denuncias por presencia de 250 a 300 paramilitares cercanos a bases o patrullas militares, concretamente en Córdoba, Antioquia y Chocó. Le puede interesar: Confirman complicidad y connivencia de AGC y militares en córdoba
Lo anterior se evidencia con la denuncia realizada por la comisión de Derechos Humanos de Marcha Patriótica en el departamento de Córdoba el pasado 22 abril, dondese evidenció la connivencia de paramilitares de las llamadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia, AGC, con las Fuerzas Militares, concretamente del Batallón de Infantería No. 33 Junín de la Brigada.
Asimismo, Delgado pone como ejemplo lo ocurrido en Córdoba donde se hizo la denuncia de la concentración de los paramilitares y las instituciones del Estado no hicieron nada, dejando como resultado el asesinato de 3 campesinos. Delgado afirma que el Estado obvia en señalar que grupos paramilitares están llegando por el narcotráfico a zonas de importancia geoestratégica para la movilidad en términos de guerra y a zonas con alta presencia de minerales.
Hecho que preocupa a las comunidades y líderes de las regiones. “Desafortunadamente siguen ocurriendo hechos de violencia sociopolítica en el país y no hay acciones efectivas y eficaces por parte del Estado colombiano” afirma Delgado. Están asesinando a los defensores de territorio, a los que luchan por los Derechos Humanos y el Medio Ambiente.
Fuente: http://www.contagioradio.com/en-el-transcurso-del-2017-han-sido-asesinados-41-lideres-sociales-articulo-39798/

Testimonio de Aida Avella, superviviente del exterminio efectuado tras el anterior “proceso de paz”:

“EN COLOMBIA ESTÁN MASACRANDO A LA IZQUIERDA, COMO ANTES HICIERON CON LA "UNIÓN PATRIÓTICA”

      Luis Alberto Ortiz Cabezas era un  guerrillero de las FARC-EP desmovilizado.  No murió en combate, sino asesinado a sangre fría, después de ser excarcelado, tras acogerse a la amnistía  de los acuerdos de paz de la guerrilla con  el Estado.
        De acuerdo con el Estado Mayor Central de las FARC-EP.,  Pepe - que así era como se conocía al ex guerrillero -  fue asesinado por un paramilitar llamado Renol,  perteneciente a uno de los grupos  armados al servicio de los terratenientes que operan en la zona rural de Tumaco, en el departamento colombiano de Nariño. 
Esta área está inserta  en una de las las  regiones con  mayor número de hectáreas sembradas de cocade todo el país y con el mayor número de laboratorios dedicados a la producción de esa droga .
     Los hechos ocurrieron el pasado 16 de abril, mientras el ex guerrillero  visitaba a sus familiares. En una vereda de la comunidad, el ex combatiente fue abordado por el paramilitar  y asesinado de un disparo a quemarropa.
        Según el comunicado dado a conocer el pasado jueves por la FARC ,Luis Alberto  Ortiz Cabezas, llevaba solo 15 días en libertad conforme a la Ley de Amnistía e Indulto aprobada en el marco del Acuerdo de Paz en Colombia.
      Para muchos analistas políticos colombianos, el asesinato del ex guerrillero recuerda inevitablemente el exterminio de la Unión Patriótica(UP),  
He se produjo en La década de los ochenta, a raíz de los "acuerdos de paz" suscritos entre el gobierno de Belisario Betancur y los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia(FARC-EP).
      Y es que como recuerda  un comunicado del Estado Mayor de lasFARC, este homicidio no es un hecho novedoso.  
La muerte del ex guerrillero se suma a otros muchos asesinatos de esta naturaleza, contra líderes y activistas sociales. Solamente desde  la firma del “Acuerdo de Paz”, en noviembre del año pasado, los paramilitares han cometido 31 asesinatos con estas mismas características.
        A este respecto,  Aida Avella, sobreviviente  de la Unión Patriótica y actual candidata al Concejo de Bogotá por este partido,  advirtió que
        En relación con la ausencia de reacciones internacionales antes estos crímenes  execrables, de signo marcadamente políticos,  es destacable  el  mutismo del  Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luís Almagro, muy aparentemente preocupado por la “defensa de los derechos humanos” en Venezuela.
 Por FERMÍN DOMÍNGUEZ / 

Colombia. El Linchamiento de los Medios a la Paz

Los medios de comunicación tienen un papel determinante en la fabricación de opinión en los colombianos, y por lo tanto juegan un papel importante en la solución política del conflicto, pero parecieran estar mas interesados en linchar a quienes desean cambios sociales, que contribuir a la paz con transformaciones.

¿Periodismo imparcial? El periodismo colombiano no […]
Los medios de comunicación tienen un papel determinante en la fabricación de opinión en los colombianos, y por lo tanto juegan un papel importante en la solución política del conflicto, pero parecieran estar mas interesados en linchar a quienes desean cambios sociales, que contribuir a la paz con transformaciones.
¿Periodismo imparcial?
El periodismo colombiano no ha sido ejemplo de información veraz ni objetiva. 
Los dueños de las empresas de información son claros defensores del status quo, como la organización Luis Carlos Sarmiento Ángulo, la organización Carlos Ardila Lulle y el grupo empresarial Santo Domingo, quienes manejan el conjunto de los grandes medios, pertenecen a la clase dominante y generan la línea política a partir de sus propios intereses.
Los medios alternativos por su parte, no tienen la posibilidad de competir con estas grandes empresas que controlan las 7 agencias de información, que nutren todos los periódicos, noticieros y redes sociales que consumen la mayoría de los colombianos.
Las empresas de información son militaristas al reflejar en el manejo mediático la doctrina del enemigo interno, donde la amenaza terrorista ha sido el guión predilecto de los últimos 50 años, donde se acusa a los habitantes de zonas guerrilleras de ser auxiliadores, justificando su asesinato, desaparición y encarcelamiento.
Medios y solución política
Ahora que parte de la oligarquía colombiana se ha dispuesto a un proceso de paz con las insurgencias, la matriz mediática se dirige desde la orilla de la negociación política, sin que por ello se contradigan los intereses de la oligarquía.
La política de paz del gobierno es la base de trabajo de los creadores de opinión. En la negociación con las FARC los momentos tensionantes del diálogo fueron acompañados de una andanada de los medios para poner en duda la voluntad de paz de la guerrilla, como en el caso del cubrimiento especial al derrame de crudo en el Putumayo o a la retención de un general del ejército estatal en el Chocó, para presionar el cese unilateral y la liberación de retenidos ante la opinión pública.
Una vez que la negociación avanzó de manera determinante, la palabra “grupo terrorista” fue cambiada por la de insurgencia, los noticieros se centraron en el compromiso del gobierno, cubrieron de manera decidida la ronda de perdón nacional de las FARC a sus víctimas, mientras callaron la continuidad de la guerra por parte del Estado Colombiano.
Cuando la negociación con las FARC fue culminada con éxito para la oligarquía, se eligió al ELN como el enemigo número uno a combatir, también desde los medios masivos, incluso señalando a los sectores sociales que buscan cambios en el país, como pertenecientes al supuesto frente amplio del ELN.
Los medios ocultan la existencia sistemática del asesinato de líderes sociales, del terrorismo de Estado, del maltrato a los prisioneros políticos, y de la permanencia del paramilitarismo en el país; ya que como buenos subalternos, no se atreven a contar las verdades que ensucian a sus propios jefes.
Otra es la actitud frente al ELN que la podemos catalogar de linchamiento mediático, donde periodistas se ensañan en buscar quiebres en la guerrilla y negar su voluntad de paz, recurriendo a la mentira, para deslegitimarla ante el pueblo colombiano. .
Los medios ante el ELN
Al conocer de primera mano que el gobierno busca proscribir las fuentes tributarias, toda la maquinaria mediática pretende justificar dicha posición alegando “la ceguera del ELN”, refiriéndose la mayoría de los análisis a las posturas oficiales de Santos y su delegación de paz. El ejercicio periodístico se convierte en un saludo a la bandera, y desconoce las bases periodísticas de sensatez, investigación y contraste de fuentes.
Uno de los mecanismos predilectos para profundizar esta posición política, son las columnas de opinión donde bajo el mal uso de los principios de libertad de prensa y de expresión, los periodistas parecieran adquirir un poder de veto, para que su actividad periodística sea incuestionable.
Al ser la participación de la sociedad la apuesta política del ELN, los medios han intentado caricaturizarla, ponerle trabas y en últimas, estigmatizar a las organizaciones sociales que quieran ejercer su derecho a la participación. Esta política es una forma de menospreciar la apuesta del ELN y a su vez generar temor a participar, ya que la clase en el poder conoce el riesgo que le implica un pueblo activo en la disputa política.
Es la población, a la que supuestamente defiende el poder establecido, la que queda en medio del conflicto mediático que ha suscitado la mesa de conversaciones con el ELN. Los medios de comunicación deben proteger a la población y no realizar recomendaciones para el accionar criminal del gobierno colombiano, como arremeter contra las organizaciones sociales que señalan como cercanas al ELN.
No se enfocan los medios en contrastar las posiciones de los actores del conflicto y aportar a la solución política, en cambio parecieran empantanarla continuando con el papel de jueces de la insurgencia y las organizaciones sociales. Como lo señala la periodista Claudia Palacios [*]:
“Cuando son los periodistas los que usan las redes para desinformar, dar noticias amañadas o falsas o con intereses de algún tipo, es ahí el apague y vámonos, porque ellos están llamados a hacer un trabajo que permita construir una mejor sociedad, teniendo en cuenta, que el periodismo no tiene sentido si no presta un servicio social constructivo y no destructivo”.
Como ELN creemos que el oficio periodístico es de suma importancia para la construcción de imaginarios de paz y defendemos de manera contundente, a quienes desean ejercer dicha labor con dignidad y profesionalismo. Esperamos que los medios corten el cordón umbilical con la oligarquía, se comprometan con la paz con transformaciones y cumplan con su responsabilidad de darle voz a las mayorías históricamente excluidas.
[*] “Los periodistas no deberían usar las redes sociales para desinformar”. Entrevista de la revista Semana con Claudia Palacios. 03/Abril/2017.
Fuente: https://www.eln-voces.com/index.php/voces-del-eln/militancia/1070-el-linchamiento-de-los-medios-a-la-paz

Ola de asesinatos políticos en Colombia, ocultada por los medios latinoamericanos

Colombia padece una oleada de asesinatos de defensores de los derechos humanos, indígenas y dirigentes sociales, una escalada de violencia que es ocultada por los medios de comunicación que controlan la agenda informativa en América Latina. 

Solo en la última semana seis indígenas fueron asesinados, informó Amnistía Internacional.
Las matanzas incluyen también a ex guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), indultados en el marco de los acuerdos de paz, cuyo avance está amenazado gravemente por estos ataques, muchos de los cuales son cometidos por grupos armados frente a los cuales el gobierno de Juan Manuel Santos permanece totalmente pasivo.

Colombia es así, por mucho, el país de América Latina donde están ocurriendo más muertes violentas por motivos políticos en lo que va de 2017, con una mayoría abrumadora de víctimas de exponentes e integrantes de sectores que no están alineados con el gobierno de Santos.

Sin embargo, esta situación dramática es invisibilizada por las corporaciones informativas con posición dominante en la región, que se centran en cambio en la información que consideran adversa para los gobiernos a los que combaten, con Venezuela como objetivo permanente de esa postura.

Una búsqueda en internet de las noticias publicadas sobre Colombia en las últimas dos semanas en diarios suramericanos pone con absoluta supremacía a las opiniones del presidente sobre Venezuela, y luego un anuncio suyo sobre el sistema de pensiones.

Pueden verse “noticias” sobre una modelo enojada por no ganar un concurso de belleza, novedades del cantante Maluma y datos de la cotización del futbolista James Rodríguez antes que un informe sobre las matanzas en curso. 

Aislado aparece, en algunos pocos diarios, el comunicado de Amnistía Internacional.

Entre el 1 de enero de 2016 y el 1 de marzo de 2017 fueron asesinadas 156 personas, hubo al menos 5 desaparecidos y 33 atentados, expresa el informe “Violencia y amenazas contra los líderes sociales y los defensores de derechos humanos” que presentó el defensor del Pueblo, Carlos Negret Mosquera.

Las víctimas de esta matanza sistemática son de los departamentos (provincias o estados) de Antioquia, Arauca, Atlántico, Bolívar, Caldas, Caquetá, Casanare, Cauca, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, Chocó, Huila, La Guajira, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Risaralda, Santander, Tolima y Valle del Cauca.

El defensor explicó que “una de las principales causas de este fenómeno es la pretensión de los grupos armados ilegales por copar los espacios del territorio de los que se han retirado las FARC, para controlar las economías ilegales que han sido el combustible de la guerra en Colombia”.

Amnistía Internacional advirtió el viernes 21 de abril que “el asesinato de seis indígenas en la última semana genera serias dudas sobre la efectividad de las medidas implementadas por el gobierno para avanzar en el proceso de paz”.

Es que entre las víctimas figura el líder del Cabildo Indígena Kite Kiwe en Timbío, Cauca, Gerson Acosta, quien en teoría contaba con protección del gobierno de Santos, ya que había recibido amenazas por su defensa de los derechos humanos, agregó el organismo internacional.

Los acuerdos de paz fueron firmados en noviembre de 2016. Santos prometió custodiar las zonas donde operaban las FARC y se desmovilizaron, pero grupos paramilitares y otras bandas criminales parecen gozar de todas las libertades para cometer asesinatos.

La revista Arcadia expresó a su vez que en un año fueron asesinados 70 defensores de los derechos humanos, 30 de ellos desde el comienzo del cese del fuego entre el gobierno y las FARC. Al respecto el sociólogo Alfredo Molano, experto en el conflicto colombiano, dijo a la revista que los crímenes “no han dejado de suceder desde que comenzaron los acuerdos de paz”.

Pero no se refiere a los acuerdos con las FARC, sino que se trata, dijo, de la “continuación de los asesinatos de la UP”, la Unión Patriótica, la fuerza política de izquierda creada en 1985, conformada en parte por ex guerrilleros y que sufrió el exterminio de sus dirigentes y militantes a manos del Ejército, la Policía, cuerpos de inteligencia, bandas paramilitares y parapoliciales y del narcotráfico.
Molano afirma que “el asesinato de periodistas y gente cívica ha contribuido a domar a la opinión pública y eso ha debilitado toda oposición y la democracia y fortalecido la lucha armada.

Eso es lo que hoy día tratamos de romper, pero si no paran esos asesinatos las consecuencias serán graves”.

Mencionó el asesinato de dos guerrilleros en Magdalena medio. 

“Si fueron francotiradores del Ejército, como parece ser, es muy grave, se está incumpliendo el cese al fuego pactado; no quieren cumplir y abren las puertas de nuevo a las masacres y al paramilitarismo”.

Las FARC denunciaron la acción de grupos paramilitares en Tumaco, municipio de Nariño, después del asesinato el 26 de abril de Luis Ortiza Cabezas, ex guerrillero que fue alcanzado por la ley de amnistía e indulto debido al proceso de paz y que había salido de la cárcel dos semanas antes de ser atacado a balazos.

Según Edison Romaña, dirigente de las FARC a cargo de una de las zonas transitorias de normalización en Tumaco, en la región operan al menos diez “estructuras” de paramilitares, lo que está en conocimiento de las fuerzas armadas y del Estado.

Foto: CHRISTIAN ESCOBAR MORA | EFE

Fuentes:


http://periodicodigitalwebguerrillero.blogspot.com/2017/04/ola-de-asesinatos-politicos-en-colombia.html

Marta Soszynska/MSF

Colombia: el tiempo no lo cura todo

A lo largo de las décadas, la violencia ha mutado pero está lejos de desaparecer. 

Sus víctimas –familias enteras, jóvenes, ancianos- lo son por partida doble al sufrir el abuso y el olvido. 

Sus profundas y dolorosas lesiones deben encontrar alivio. Artículo de Juan Matías Gil, coordinador general de Médicos Sin Fronteras en Colombia. 
Tras más de medio siglo de conflicto armado en Colombia, el coste social es alarmante. La violencia no cesa, se adapta. Millones de personas han tenido que desplazarse de sus hogares y tierras, decenas de miles han desaparecido, y centenares de miles de familiares siguen esperándolos.
El número de torturados y asesinados es incalculable, al igual que la cifra de comunidades amenazadas y de personas extorsionadas.
Han sido muchas y muy crueles las masacres, y una incierta cantidad de niños, jóvenes y adultos han sido reclutados a la fuerza o empujados a un estilo de vida criminal ante la falta de oportunidades.
En Colombia, estas aberraciones tan contrarias a la vida y la erosión de los derechos humanos más básicos han tenido diversas motivaciones. En algunos casos, han sido razones ideológicas; en otros, convicciones políticas y sociales. Pero, indudablemente, en gran parte se han debido a intereses económicos.
Los responsables de estos abusos han sido múltiples: desde grupos guerrilleros, paramilitares y fuerzas de seguridad del Estado a grupos criminales constituidos tras las desmovilizaciones.
A lo largo de las décadas, la violencia ha ido mutando y está lejos de desaparecer. Así, tienen lugar desde enfrentamientos directos, bombardeos, atentados y masacres, hasta la intensificación de las amenazas y extorsiones, hostigamientos, bloqueos y restricciones de movimientos y asesinatos selectivos de líderes sociales y comunitarios.
Convivir con la violencia cotidiana
No obstante, hay algo que no ha cambiado en las dinámicas del contexto, en las dinámicas de la violencia, sea directamente en relación al conflicto armado o al crimen organizado: la generación constante de víctimas.
¿Cómo ha afectado la violencia a la sociedad civil en su conjunto, esta que no eligió formar parte de estas situaciones pero que no tuvo otra opción y las internalizó en su vida cotidiana? ¿No se han roto los tejidos sociales tradicionales? ¿No se han separado familias enteras para no reencontrarse jamás? ¿Cómo ha afectado esta violencia generalizada a cada individuo? ¿Cómo lidia con ella una persona corriente en sus actividades diarias y sus relaciones sociales?
Existen diversos tipos de víctimas de estas situaciones de violencias crónicas y cambiantes, tanto en las mismas zonas de conflicto como en las grandes concentraciones urbanas. Son familias que han dejado atrás sus tierras, sus vidas, sus historias, para sufrir luego la indiferencia y el desprecio en las grandes ciudades. Son víctimas de desapariciones, torturas, asesinatos y violencias sexuales, que han dejado marcas imborrables en tantos hogares. Son personas que no han encontrado comprensión, ni empatía, ni solidaridad, y así se han convertido en víctimas dos veces: al sufrir el abuso y al sufrir el olvido.
Heridas invisibles pero profundas
Hay muchas heridas físicas, externas y visibles, que un simple tratamiento médico o una sencilla sutura sanan, pero debemos preguntarnos qué sucede con aquellas que no se ven, las que son invisibles incluso para quienes las sufren. En el marco del proceso de paz, urge reflexionar sobre cómo las víctimas, directas o indirectas, afrontan estas invisibles pero profundas y dolorosas lesiones. Deberíamos tomarnos un momento y pensar en algunas situaciones concretas.
Como una madre esperando en la puerta de su casa a su hijo desaparecido. Como el insomnio de un padre cuya hija ha sufrido abusos sexuales. Como las relaciones sociales de tantas chicas tras esos abusos traumáticos. Como el trayecto de un niño a la escuela después de que su hermano haya sido mutilado por un artefacto explosivo. Como las pesadillas de una joven tras presenciar una masacre en su pueblo.
Basta pensar en la inserción en la sociedad de un adolescente cuyo único juguete ha sido un fusil. O en el ataque de un muchacho contra su amigo de la infancia enrolado en un grupo armado contrario. En la sonrisa ausente de un anciano desplazado ante la indiferencia de la ciudad. En la contemplación absorta del caudal de un río por el campesino amenazado por hombres armados que desatiende su plantación de plátanos.
Ante tantas escenas reales en la cruda actualidad colombiana, se encuentra una gran certeza: la atención en salud mental es una necesidad tan evidente como innegable. No es cierto que el tiempo cure todas las heridas.
La inclusión y priorización de la salud mental en la Atención Primaria es imperativa y la asignación de recursos humanos y técnicos para atender adecuadamente a los pacientes con afectaciones psicológicas y psiquiátricas dentro del sistema de salud.
En 2016, nuestros equipos en Colombia han atendido a más de 6.000 pacientes en más de 11.000 consultas individuales de salud mental, e implicado a cerca de 40.000 personas en actividades psicosociales. En el 85% de los casos, los factores causantes de las consultas eran la violencia y la separación o la pérdida de familiares. Nuestros pacientes han sido testigos directos de la violencia, víctimas de desplazamientos forzosos y amenazas, o han sufrido el asesinato o desaparición de algún ser querido. No sorprende pues que, entre los diagnósticos más habituales, se encuentren la depresión, el trastorno adaptivo y el estrés postraumático.
Este artículo fue publicado originariamente en la revista colombiana Semana.

Las FARC tienen los días contados en el mundo de los vivos

“Se está preparando una matanza contra las FARC, tengo información de inteligencia de que se está preparando una matanza contra los líderes que firmaron la paz”, afirmó Maduro en un acto en Caracas.
“Sacaré todas las grabaciones y todos los secretos que tenemos sobre el proceso de paz en Colombia para que se sepa lo que se ha burlado en ese proceso”.
“Toda la verdad que tengo de más de 10 años. Me duele que en Colombia se burlan del proceso de paz”.
“Colombia es un Estado fallido, 70 años de guerra, firmaron un acuerdo de paz gracias a Chávez y a mí “.
“En Colombia todo es privatizado y para la oligarquía. Esta es la razón por la que a Venezuela han llegado 5.600.000 colombianos”

Las FARC-EP rechazan el brutal asesinato de dos familiares de guerrillero

Resumen Latinoamericano, 26 de abril 2017.
El Estado Mayor Central de las FARC-EP rechaza el brutal asesinato de dos familiares de guerrillero en el sur del Chocó.
Comunicado:
El pasado 16 de de abril en la vereda Pichimá del municipio Litoral San Juan, departamento del Chocó, paramilitares torturaron y asesinaron a Dalmiro Cárdenas Victoria y Anselmo Cárdenas Victoria, hermanos del camarada Robinson Victoria, guerrillero de las FARC-EP y prisionero político recluido en la cárcel de Chiquinquirá.
Los hechos ocurrieron con alarmante sevicia y dan cuenta de la permanencia del paramilitarismo en los territorios, sin que el Estado actúe de manera alguna o ponga en marcha el acuerdo de Garantías de Seguridad. 
Asimismo, se dan en el marco de las amenazas sistemáticas en contra de los familiares de guerrilleros y guerrilleras en la región del río San Juan.
Nuestra organización entera rodea a Robinson y su familia en estos momentos luctuosos. Para él toda nuestra solidaridad y camaradería. Estos hechos nunca han debido ocurrir: la paz no puede representarle dolor a ninguna familia colombiana.
Exigimos justicia y verdad frente a este hecho que va en contravía del espíritu de paz del país entero. Persistiremos en la solución política y en la reconciliación de la patria.
Estado Mayor Central de las FARC-EP
Si nos han de robar, 
que sean otros y no los mismos de siempre

Si como votantes, no nos escuchan
como consumidores, lo harán
boicoetemos sus empresas.
Llevamos las de ganar. 

Como acabar con la ESTAFA de las ELÉCTRICAS... de una puta vez pasando de los Vendepatrias del Bipartidismo

Ante el robo continuo y escandaloso por parte de las eléctricas y sus abusos en el recibo de la luz
propongo... 
actuar todos unidos como consumidores
contratando TODOS 
o en su defecto una gran mayoría,
  otra compañia eléctrica que no sea ninguna de estas dos (ENDESA - IBERDROLA) y cambiarnos a otra cualquiera de las muchas ofertas que existen hoy en día.

De tal forma que no les quede otra a las grandes que plegarse a nuestras demandas de una tarifa más justa y mucho más barata
o atenerse a las consecuencias 
de seguir con su estafa.

En nuestra mano está que siga este robo o cortar por lo sano para que no nos sigan mangoneando

ARMAK de ODELOT

Canción del Indignado Global

(solo pá Mentes preclaras 

libres de Polvo y Cargas)

Si me han de matar que sea,
 un Trump que de frente va

  no un Obama traicionero, 

que me venga por detrás.


Éstos del bipartidismo, 

a nadie ya se la dan

Tanto monta, monta tanto,

ser sociata o liberal.


Que harto me tienen sus cuentos, 

de crisis y guerras sin más

Cuando no hay bandera que tape, 

la ansia de un criminal.


Daños colaterales son, 

inocentes masacrar

si lo hiciéramos con ellos, 

no habría ni una guerra más.


Por eso pasa que pasa, 

que nadie se alista ya

a no ser que la CIA pague,
 
como al ISIS del MOSAD


A mí, que nunca me busquen, 

ni me llamen pá luchar.

Que yo no mato por nadie. 

Yo mato por no matar.


La paz de los cementerios 

es la paz del capital

Si soy rojo es porque quiero, 

en vida, vivir en paz.


Hoy tan solo mata el hambre, 

del rico por tener más 

Con el cómplice silencio, 

de toítos los demás.


Que preferimos taparnos, 

los ojos pá no pensar

O mirar pá otro lado, 

pensando que el mal se irá.


Creer que lo que a otro pasa, 

no nos tiene que importar.

Cá palo aguante su vela, 

repetimos sin cesar.


Éste es el mantra egoísta 

que rula por la sociedad

como si lo que le pase a otro, 

no te pueda a tí pasar


Más todo, cuán boomerang vuelve, 

al sitio de donde partió

y tal vez ocupes mañana, 

el sitio que otro dejó.


Mil pobres ceban a un rico, 

otros mil le dan jornal,

y otros cuantos dan su vida 

porque todo siga igual. 


Que no me coman la oreja, 

que no me creo ya ná

de sus guerras, sus estafas, 

ni su calentamiento global


Tan solo vuestras mentiras, 

esconden una verdad

que unos pocos están arriba 

y abajo tós los demás.


Da igual que seas ateo, 

cristiano o musulmán.

Solo los elegidos, 

el paraíso verán.


Hay medios alternativos, 

amarillos muchos más.

Unos más rojos que otros. 

Los menos, de radikal.


Más todos tienen su cosa, 

y a todos hay que hojear

Que comparando se tiene 

opinión más general.


Qué de tó aprende uno. 

Nadie tiene la verdad.

Ser más papista que el Papa, 

no es garantía de ná.


Solo creo en lo que veo, 

díjome santo Tomás, 

que el que a ciegas se conduce, 

no para de tropezar.


Y al enemigo, ni agua, 

ni nunca contemporizar

No dudes, tarde o temprano, 

siempre te la jugará.


No hay que seguir a nadie 

y a todos hay que escuchar.

Si tu conciencia te guía, 

de nada te arrepentirás.


Dá gusto ver a los ricos, 

pegarse por serlo más

mientras en eso se hallen, 

quizás nos dejen en paz.


Si te crees o no sus mentiras, 

a ellos les dá igual.

Con tomarlas por veraces, 

les basta para actuar. 


Que no me cuenten más cuentos, 

que tós me los sé yo ya.

Se demoniza a cualquiera

que no se deje robar.



No basta con ser un santo, 

sino ser de"su santoral"

Como la cojan contigo, 

no te valdrá ni el rezar.


Pensamiento único llaman. 

Anteojeras pá no pensar

más que en la zanahoria. 

El palo irá por detrás.


Si no crees en lo dictado, 

anti-sistema serás

Y por mucho bien que hagas, 

te van a demonizar.


Que no me coman la oreja, 

que a mí, no me la dan.

Que me sé todos sus cuentos 

y también, cada final.


Si de cañon, quieren carne, 

pál matadero llevar

que busquen a otro tonto, 

que este tonto no va más



No se ha visto en tóa la historia, 

otra estafa sin igual.

Que la madre tóas las crisis, 

que creó el capital


Y cuando tan ricamente, 

uno estaba en su sofá

Relajado y a cubierto, 

de inclemencias y demás,


te cortan sin previo aviso

el grifo de tu maná. 


Y te dejan sin tus sueños,
 
sin trabajo y sin hogar


y pá colmo y regodeo 

de propios y extraños, van

y te dicen como aviso

que al rojo no hay que escuchar


que son peores que el lobo,

del cuento y mucho más

y que si vas y los votas

toíto te lo robarán.



Si como votantes, no nos escuchan

como consumidores lo harán.

Boicoetemos sus empresas

Llevamos las de ganar. 


Si no queda más remedio

que dejarnos de robar

que sea otro y no el de siempre

tal vez así, aprenderá


No hay pan pá tanto chorizo,

dicen, cuando lo que sobra es pan.

Lo que no hay es un par de huevos
 
pá que no nos choriceen más.


Resultado de imagen de eladio fernandez refugiados suecia

Ellos tienen de tó

los demás, cuasi-de-ná

mas ellos son cuatro mierdas

y nosotros sémos más.


La próxima revolución 

contra las corporaciones será

y si ésta no se gana 

no habrá ninguna ya más.

Quien sepa entender que entienda

lo que digo es pá mascar

despacio y con buena conciencia.

Mi tiempo no dá... pá más


Armak de Odelot


Dicen: 

No será televisada, 

la próxima revolución.

Más como nadie se fía 

de lo que se nos dice hoy en día,

pasamos los días enteros, 

tumbados en el sofá

delante la caja tonta,

 por no perder el momento
del pase de la procesión 
que tós llevamos por dentro