Robert Mercer es un hombre acostumbrado a darse sus lujos. Según los medios estadounidenses, mandó instalar en su residencia cerca de nueva York un tren a escala que le costó US$2,7 millones.
Pero el gasto que realmente está llamando la atención es el que este magnate del mundo tecnológico está haciendo en la política estadounidense.
Según datos oficiales reportados en el sitio opensecrets.org, que divulga al público información oficial sobre las financiaciones de las campañas, Mercer ha entregado en 2016 la nada despreciable cifra de US$21,2 millones a la causa republicana, de acuerdo a la contabilidad oficial fechada al 21 de septiembre de 2016.
La información oficial consultada por BBC Mundo indica que Mercer es el principal donante al bando republicano en este ciclo electoral.
Lo que lo vuelve un puntal clave en la campaña de su candidato, Donald Trump.

Recibe donaciones

El aspirante presidencial republicano ha hecho gala siempre de su condición de multimillonario, lo que, asegura, lo pondría a salvo de quedar debiendo favores a grandes potentados empresariales.
Pero la verdad es que la campaña de Trump también recibe donaciones.
Los datos gubernamentales difundidos enopensecrets.org señalan que el mayor donante directo a la campaña de Trump es Geoffrey Palmer, un promotor inmobiliario de Los Ángeles, quien le ha otorgado US$2 millones.
Pero de acuerdo a un reporte de la cadena Bloomberg, Mercer ha hecho grandes contribuciones directas a la campaña de Trump y de forma indirecta, a través de Super-PAC.

Los Super-PAC

En Estados Unidos, muchos de los donantes no envían su dinero al candidato directamente, sino a comités de apoyo político (llamados Super-PAC en la jerga electoral del país) que sin financiar específicamente al aspirante, apoyan en general su proyecto electoral, por ejemplo, fortaleciendo la infraestructura de su partido.
Mercer ha donado al menos US$2 millones en los últimos meses a un Super-PAC que ataca a Hillary Clinton, presumiblemente fortaleciendo las aspiraciones electorales del controversial magnate neoyorquino.
La cadena Bloomberg estima en más de US$3 millones el aporte de Mercer al esfuerzo general de Trump por llegar a la Casa Blanca.
Y eso que Trump no era la primera opción de Mercer para la nominación presidencial por el partido republicano.
Según Bloomberg, 
durante las pasadas elecciones primarias, Robert Mercer aportó US$13 millones a otro Super-PAC que respaldaba la campaña del senador de Texas Ted Cruz.
Pero una vez quedó claro que el candidato designado era Donald Trump, los esfuerzos de Mercer empezaron a apuntar en esa dirección.

Un empresario tecnológico

No es mucho lo que se sabe sobre este hombre que ha invertido tanto de su propio dinero en la suerte electoral de los republicanos.
Mercer, de 70 años de edad, es matemático de profesión y descrito como enigmático y reservado, aunque muy exitoso empresario en el campo de la informática.
No se consiguen muchas fotos de él en las agencias de noticias.
Se sabe que está al frente del poderoso fondo de inversión Renaissance Technologies, que usa métodos matemáticos sofisticados para tomar sus decisiones de negocios.
Sus vínculos con Trump son múltiples y crecientes.

Conexiones

Según reporta The New York Times, se cree que Mercer invirtió hace unos años varios millones de dólares en Breitbart, el sitio web de comentario político de derecha radical que ha servido de núcleo ideológico para muchos de los seguidores de Donald Trump.
La propia hija de Mercer, Rebekah, está en la dirección de la Super-PAC que financia muchas actividades electorales a favor de Trump.
Y la actual gerente de la campaña de Trump, Kellyane Conway, viene de dirigir otra Super-PAC que apoyaba a Cruz con la financiación de Mercer.
El dinero de Robert Mercer ha apoyado con frecuencia los esfuerzos en el partido republicano por apoyar políticas ortodoxas en el manejo del gasto público y los impuestos.
El mismo The New York Times reporta que Mercer se convirtió a la causa de Trump, entre otras razones, por el creciente énfasis del candidato en la implementación de recortes de impuestos.

Sigue sus inversiones

Hace unos meses, cuando Kellyane Conway, la actual gerente de la campaña de Trump, todavía trabajaba en el Super-PAC que apoyaba a Ted Cruz con el respaldo financiero de Mercer, la misma ejecutiva aseguraba que "el señor Mercer es un hombre profundamente involucrado con todas sus inversiones".
Precisamente por eso, los medios estadounidenses están atentos a descubrir más sobre las creencias y las intenciones de Mercer, el hombre que, desde una esquina discreta, parece tener más interés monetario en la campaña de Trump que casi cualquier otra persona.
Con semejante inversión, Mercer debe estar teniendo bastante qué decir en la manera como maneja su campaña el candidato presidencial más impredecible que haya aspirado a la Casa Blanca en tiempos modernos.